Ingenieros civiles para un futuro más verde

La ingeniería civil se está desenvolviendo en un entorno para combatir las emisiones de carbono y garantizar que se cumplan los objetivos netos cero, todavía hay un camino por recorrer. Los proyectos de infraestructura que incluyen plantas de energía, edificios y transporte son responsables de un asombroso 70% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Además, con una necesidad cada vez mayor de satisfacer las demandas de una población en crecimiento, confiamos en ingenieros astutos que traen una nueva ola de pensamiento sostenible a la industria, utilizan los recursos de manera eficaz, utilizan recursos renovables o reciclados y planifican la resiliencia.

Usar los recursos de manera efectiva

En el clima actual, los proyectos deben diseñarse de manera sostenible desde el principio, en lugar de simplemente agregar características ecológicas después de la construcción. Esto incluye que los ingenieros civiles utilicen los recursos de manera eficaz y minimicen el uso de energías no renovables cuando sea posible. Los ingenieros civiles comúnmente emplean tecnología como Building Information Modeling (BIM) para reducir el desperdicio y reducir la energía y los materiales utilizados, al tiempo que ahorran tiempo y dinero. BIM permite a los ingenieros mapear el ciclo de vida de los proyectos y calcular con precisión los recursos necesarios. La gestión de recursos mejora la eficiencia general, como se ve en el proyecto Ryanair Airside Green entregado por Atkins, miembro del Grupo SNC-Lavalin.

Usar recursos renovables o reciclados

Los ingenieros civiles también están tomando medidas para utilizar materiales reciclados, incluidos los sustitutos del cemento, porque tienen una menor intensidad de carbono. Además, en lugar de concentrar únicamente los esfuerzos en la descarbonización o el uso de materiales reciclados, los ingenieros también están buscando cómo capturar de manera segura el carbono que se emite durante los procesos de construcción de infraestructura, utilizando datos y herramientas para tomar decisiones sostenibles. La captura, uso y almacenamiento de carbono (CCUS), por ejemplo, implica capturar carbono en su fuente y usarlo o almacenarlo para evitar que se libere a la atmósfera. También estamos viendo una rápida aparición de nuevas técnicas de construcción, como la prefabricación, fuera del sitio y modular. Estos métodos ayudan a aumentar la eficiencia y el rendimiento, al tiempo que reducen los costos, los desechos y el carbono, ya que los materiales y recursos se fabrican a medida fuera de los sitios del proyecto.

Planificación para la resiliencia en un clima cambiante

Mike Hayes, líder en energías renovables y sustentabilidad en KPMG, dice que ‘a diferencia de COVID-19, nunca habrá una vacuna para el cambio climático; son solo las acciones que tomemos hoy las que ayudarán a resolver el problema’ con respecto a la oportunidad de infraestructura sustentable . Además de tomar medidas para prevenir un mayor cambio climático, los ingenieros civiles deben tener en cuenta el impacto del clima cambiante al planificar los proyectos y desarrollar una resiliencia que permita que la humanidad y la vida silvestre prosperen en circunstancias inciertas. Inevitablemente, veremos condiciones climáticas más extremas e impredecibles con el calentamiento del clima, incluidos huracanes, tornados y olas de calor, todo lo cual puede afectar la infraestructura. Por lo tanto, los ingenieros deben considerar equipos especializados que pueden ser necesarios en el futuro para que la infraestructura se construya para resistir estas condiciones.

Marcando el camino para los próximos 200 años

El entorno construido estará liderado por factores sociales, económicos y ambientales en los próximos años, con COVID-19 actuando como un catalizador para el cambio, lo que significa cómo la infraestructura deberá adaptarse a la forma en que las personas eligen vivir y trabajar. Dado que los requisitos para la nueva infraestructura a su vez aumentan la demanda de nuevas formas de pensar, fue alentador ver a Rachel Skinner, presidenta 2020-21 de la Institución de Ingenieros Civiles, declarar que su año en el cargo se centrará en el viaje hacia cero neto. carbón. Skinner, una ingeniera colegiada, ve el desafío de la sostenibilidad como una oportunidad para que los ingenieros regeneren lo que hacen y cómo hablan de ello. “Podemos ponernos en un camino para los próximos 200 años que no solo permita el crecimiento económico, sino que lo haga de una manera que sea genuinamente sostenible”, afirma en una entrevista con el Nuevo Ingeniero Civil. Se trata de encontrar nuevas formas de ofrecer mejores resultados para un futuro más ecológico, y los ingenieros civiles están asumiendo un papel de liderazgo en este período de transformación.

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